23 y 24 de agosto, Bolívar (Cauca), Macizo colombiano

CRECE LA EMERGENCIA HUMANITARIA Y SOCIAL EN EL SUROCCIDENTE

Las organizaciones pertenecientes al Coordinador Nacional Agrario (CNA) en el suroccidente (departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Huila y Putumayo) nos declaramos en EMERGENCIA HUMANITARIA, dada la escalada de violencia en nuestros territorios. Son constantes y crecientes las vulneraciones a los Derechos Humanos y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH) en contra de nuestras organizaciones. Los asesinatos a liderazgos sociales y comunitarios, la persecución, la estigmatización y el señalamiento configuran el difícil panorama que vivimos a diario en nuestra labor de defensa de los DD. HH., construcción de vida y soberanía popular.

Esta creciente violencia se suma a las históricas agresiones de despojo, desplazamiento, extractivismo y exterminio de comunidades campesinas que habitamos en el suroccidente colombiano. Hemos denunciado y hemos resistido durante décadas a la destrucción y al despojo de nuestras organizaciones campesinas y sus proyectos de Vida Digna.

Denunciamos la crisis humanitaria que vive el Macizo colombiano desde el 1ro de julio de 2025, ante la incursión armada de grupo delincuencial-paramilitar, perteneciente al Estado Mayor Central (EMC), autodenominado Frente Andrés Patiño, el cual genera afectaciones a los Derechos Humanos, tales como: el desplazamiento forzado, confinamiento, restricciones al tránsito y la movilidad, asesinatos y amenazas a liderazgos comunales.  Similares afectaciones se generan en otros lugares del suroccidente, especialmente, en otros municipios del Cauca, Valle del Cauca, Huila, Nariño y Putumayo, ocasionadas por esta misma estructura del EMC.

Es claro que los intereses de incursión de este grupo armado en el Macizo van en dos vías. Por un lado, desarrollar y profundizar actividades de la economía ilegal relacionadas con el aprovechamiento de rentas derivadas de la producción de cocaína y la minería ilegal (minería a la que se han resistido las comunidades y que tiene efectos nefastos como el caso del río Sambingo), tal y como lo ha hecho en otros territorios; y, por otro lado, consolidar la ruta de control territorial entre el Pacífico y el sur del país, conectando el Putumayo, Caquetá y Cauca.

Ante esta situación, exigimos al Estado colombiano las garantías y el reconocimiento a nuestros derechos fundamentales a la tierra y al territorio, a la producción agropecuaria, al cuidado del agua y la biodiversidad, a la participación y a la movilización social, a la paz y a la Vida Digna. Requerimos la atención integral de nuestras exigencias históricas y a la EMERGENCIA HUMANITARIA actual. También reclamamos respeto hacia nuestras organizaciones y liderazgos en los territorios del suroccidente.

A pesar de la crítica situación, desarrollamos con dignidad, hermandad y fuerza nuestro proceso asambleario del CNA en el suroccidente. En este espacio, hemos tomado las decisiones necesarias para continuar fortaleciendo nuestra organización, la resistencia social y la defensa de los territorios contra las agresiones, la concentración de la tierra, el extractivismo y la guerra. Continuaremos nuestras siembras por el campo colombiano, la vida digna y la soberanía popular. Nos declaramos en EMERGENCIA HUMANITARIA, en asamblea permanente y con la disposición para la movilización social.

Asamblea Regional Suroccidente — Coordinador Nacional Agrario
¡Por la Defensa y Recuperación del Campo Colombiano, Vida Digna y Soberanía Popular!

¡Desmonte del paramilitarismo YA!

También puede descargar el comunicado en el siguiente enlace: